En muchos sentidos, hay miles de reglas de conducta diferentes que se me olvidan o que no conozco cuando salgo al mundo. En la mayoría de los casos, no es gran cosa, pero generalmente meto la pata al menos un par de veces. Por ejemplo, los estantes de chicles y dulces en las cajas registradoras son la droga más adictiva para mí y tengo que organizarlos según su presentación o no puedo soportar estar ahí con las manos vacías. Si veo un estante de tarjetas de regalo dentro de una tienda, es insoportable para mí NO arreglarlas y organizarlas perfectamente. Estoy súper apegado a las rutinas, así que entrar a un supermercado y seguir una nueva ruta es realmente incómodo. La seguridad y la fiabilidad de un camino conocido a través de una tienda me brinda confort en un entorno sensorial muy intenso.

Sin embargo, la vida no es confiablemente consistente ni puede predecirse, así que tengo que ajustar mis rutinas todos los días. Por ejemplo, justo ahora estábamos llevando a mi hermana a la práctica y era la segunda vez que hacíamos ese viaje hoy. De ningún modo era un evento importante, a excepción de que tomamos una calle diferente en el camino a casa y me molestó que no fuera la misma. Cuando era pequeño, esta desviación me hubiera echado a perder el día. Ahora me molesta de vez en cuando, como una etiqueta irritante en una camiseta, pero no me arruina el día.

Creo que lo que me ayuda es que se reconozca mi incomodidad y que me expliquen las circunstancias relacionadas con el cambio. Esto valida mis sentimientos y me permite predecir qué momentos pueden requerir que sea más flexible. Es difícil para la mayoría de las personas sin discapacidades entender lo difícil que puede ser navegar por un mundo que es Está. Tan. Constantemente. Activo. Es como estar en Times Square en las horas previas a la víspera de Año Nuevo. Es como una película en un cine con el volumen demasiado alto, excepto que está todo a tu alrededor. Es todo el ruido provocado por la humanidad y la función sin incluir a la naturaleza. Más bien, representa nuestro dominio sobre los recursos naturales y lo alejada que está la naturaleza de nuestras vidas diarias. Estudiamos ciencia a través de los libros, hacemos excursiones interesantes para ver cuevas y animales salvajes e incluso enviamos a nuestros alumnos de secundaria a la escuela al aire libre durante una semana. Pareciera que la naturaleza ya no es parte de nuestra vida diaria. Estamos separados de nuestros instintos y la naturaleza es apenas una prioridad para muchas personas, lo que me parece que es un triste vínculo con las personas con discapacidades.

De hecho, hay muchas cosas en común entre la justicia para las personas con discapacidades y la justicia ambiental, ya que cada una lucha por demostrar su valor más allá de lo que las partes dominantes (generalmente, hombres blancos que generan ganancias al explotar a otro grupo menos poderoso) les han asignado. Siempre todo gira en torno al dinero y en generar tanto como sea posible. Las personas con discapacidades están tan infravaloradas que nuestro índice de empleo es de un tercio del de las personas que no tienen una discapacidad y es apenas un 17.9 %[1], lo cual quiere decir que muchas personas con discapacidades están sentadas en casa sin mucho que hacer. Por otro lado, nuestro medio ambiente está tan explotado y descuidado en términos de recuperación que el cambio climático está alarmando a las personas comunes que antes no habían estado preocupadas por esto porque también les está empezando a afectar. Estamos viendo los resultados de las búsquedas de nuestros padres y abuelos de vidas mejores, más grandes, más rápidas a cambio de un planeta que se está quedando sin recursos y poblaciones enteras a las que están manteniendo en la pobreza de forma intencional para que siempre haya abejas obreras.

Mucho dependerá de si podemos ejercer presión política para empezar a eliminar todas las formas en que contribuimos a la crisis climática. Necesitaremos ver a nuestro medio ambiente desde una perspectiva diferente y, ¿quién mejor que las personas autistas para preguntarles sobre esto, con su profunda comprensión de todas las formas en que sus entornos se ven afectados de formas no naturales? Pedirles a las familias pobres que compartan las formas en que las viviendas en las comunidades sin árboles se ven tan afectadas por las temperaturas más elevadas revelará las discrepancias que los vecindarios ricos no comparten. Las comunidades indígenas tienen un siglo y medio de evidencia con respecto a la forma en que los colonizadores blancos cambiaron el paisaje de este país para mal. En otras palabras, este es el momento preciso para involucrar a aquellos que tienen la mayor cantidad de experiencia y recuerdos vividos sobre lo que les hicieron en nombre del progreso para determinar cómo podemos regresar a un mundo más natural.

[1] Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, “Persons with a Disability: Labor Force Characteristics Summary February 24, 2021.” https://www.bls.gov/news.release/disabl.nr0.htm

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